Empieza por la persona, no por una lista de tareas
Pregunta cómo prefiere levantarse, vestirse, comer, descansar y salir. Averigua qué actividades quiere conservar y en cuáles acepta ayuda. La Ley de Dependencia sitúa la autonomía, la personalización y la participación entre sus principios.
Cuando la comunicación requiera apoyo, utiliza el sistema habitual de la persona y reserva tiempo. La familia puede aportar contexto, pero no debería borrar sus preferencias.
Plantilla del plan de cuidados
Qué revisar durante los primeros siete días
Registrar no significa vigilar a la persona. Anota solo lo útil para continuidad y seguridad, con lenguaje descriptivo. “Rechazó comer” aporta menos que “prefirió dejar la comida tras dos cucharadas y pidió té; se avisó a Ana a las 14:10”.
- 1Día 1: recorrido por la vivienda, presentación, preferencias y contactos.
- 2Días 2–3: tiempos reales de cada tarea, apoyos que funcionan y puntos de fricción.
- 3Días 4–5: descanso, comidas, movilidad, comunicación y coordinación familiar.
- 4Días 6–7: reunión breve para mantener, cambiar o retirar apoyos.
Cuándo el plan doméstico no es suficiente
El cuidador debe saber a quién avisar, pero no diagnosticar. Si la incorporación sigue a un ingreso, utiliza también el checklist específico de alta hospitalaria.
- Aparece un síntoma nuevo, dolor, dificultad respiratoria o cambio brusco.
- Las movilizaciones no pueden hacerse de forma segura con medios disponibles.
- Las indicaciones de medicación o curas no están claras.
- La cobertura necesaria supera el horario o competencias acordadas.
- La situación familiar requiere valoración social, sanitaria o de dependencia.
